Esta semana santa al tener varios días de fiesta y poder compartir más tiempo con mi familia, me he dado cuenta que no llevo nada bien el paso del tiempo, concretamente el hecho de que mi hija crezca.
No sé si es sólo una sensación pasajera o es un serio problema, pero la cruda realidad es que me apena mucho el darme cuenta de que mi princesa ya no es un bebé sino una niña pequeña, pero ya una niña.
Cada progreso que ella hace por pequeño que sea este lo he vivido a tope y me he alegrado muchisimo por ella. Pero a veces en esos pequeños momentos de soledad que tengo, que son muy pocos, pero que los tengo de vez en cuando, me doy cuenta que me entristece el hecho de pensar que cada vez me va a necesitar menos, que cada vez será más independiente hasta que llegue un día que ella sola andará su camino y solo podré quedarme a su lado, para apoyarla, aconsejarla, consolarla pero siempre en un papel secundario...
Es verdad que ahora que estamos en esa etapa en la que necesita de la " mama" para todo, dormir, jugar, comer, andar etc hay veces que me siento asfixiada y que me digo para mí A ver si creces ya!
Son momentos en los que creo que cuando sea algo más mayor y tenga más independencia ambas ganaremos un poco de tiempo propio, ella porque verá que puede jugar sola o con más niños sin tanta necesidad de mami y yo porque podré hacer esas cosas que ahora hago a medias porque tengo que estar siempre echándole un ojo encima por si acaso...
Pero también hay una parte de mi, que siente añoranza de esos momentos en los que yo era su universo y la única persona capaz de cuidarla, mimarla, alimentarla...
No sé como expresarlo...que cada vez hay mas gente en su vida y ya no gira en torno solo de mamá...
Sé que expresado así parezco una egocentrica, pero es que la verdad es que es una sensación muy estraña para la que no encuentro las palabras adecuadas...
En Septiembre empezará la guardería y se que es un paso muy importante para ambas. Para ella porque estará compartiendo parte de su tiempo con niños de su edad, se sabrá relacionar mejor, aprenderá normas y rutinas diferentes a las que sus padres y abuela y tía le marcan. Estará fuera de su ámbito normal con gente diferente...y sé que todo ello le ayudará a crecer mejor y formarse como persona. Y para mi, me servirá el hecho de que delegaré su cuidado a otras personas diferentes a mi madre y a mi hermana, en las que deberé confiar y con las que deberé compartir la educación de mi hija.
Estoy emocionada por ello y al mismo tiempo me da un poco de miedo. Sé que los primeros días los pasaremos mal, tanto ella como yo. Ella porque será un sitio nuevo con gente nueva y el cambio puede crearle algo de inseguridad y yo porque deberé de confiar en el hecho de que mi hija estará bien a cargo de unas personas que de entrada son desconocidas pero que están cualificadas para ello.
El otro día la subimos por primera vez en una atracción de esas que es un escalextric en forma de ocho lleno de coches y motos en los que subirse. Pues bien me di cuenta que yo estaba super preocupada por si iba a llorar, por si iba a querer bajarse al ver que se movía y no siempre estábamos a su lado...etc
Pues bien, la atracción arrancó y mi hija iba sentada en un todoterreno tan ricamente. Aquello iba moviendose, dando la vuelta y mi hija se reía, lo miraba todo con muchísima curiosidad y cuando pasaba por donde estábamos nosotros nos saludaba sonriendo.
En ese momento sentí que se estaba haciendo mayor y no pude evitar soltar alguna lagrimilla.
Estaba super orgullosa de ella, porque no tenia miedo y estaba disfrutando como una niña mayor a pesar de sus 20 meses pero ains sentí esa punzadita de pena en mi corazón...
No es que no quiera que crezca, solo es que lo hace a pasos agigantandos y a mi me gustaría que la cosa fuera más lenta...
En fin que como dice mi marido y algunos amigos soy demasiado madraza y demasiado protectora!

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